domingo, 25 de diciembre de 2011

Trasfondo Torneo Flagelante 2011 - Imperio

Por: Poncho

Capítulo tercero. Familia comerciante Von Heinsmark (fragmento)
“El Oro mueve los corazones de más hombres que los colores de las banderas y los salmos de los sacerdotes”[1].


Los orígenes


Como muchas otras familias comerciantes, los von Heinsmark se han convertido en nobles locales; las discusiones sobre la nobleza de dichas familias ha sido discutida innumerables veces[2] y si bien dicha casa solo cuenta con 300 años de antigüedad, sus acciones han demostrado su valía para el Imperio.


La historia familiar se remonta a la gran guerra contra el caos, si bien no hay recuento de hazañas militares por parte de esta familia[3], si se tiene constancia de su enriquecimiento por el comercio y transporte de armas y mercenarios[4]. En muchos casos la oportuna llegada de los buques acorazados con refuerzos y pertrechos fue crucial para el buen desempeño de las batallas en el norte. Además de las cuantiosas recompensas, a la familia se le otorgo el dominio nobiliario sobre Kemperbad; si bien las bases de comercio originales estaban en Talabheim, todas las operaciones comerciales fueron trasladadas a dicha ciudad y posteriormente a la nueva fortaleza familiar.

En los siguientes años el comercio fue muy favorable y la compañía creció. Su nueva localización favorecía el intercambio entre Altdorf y Nuln, además de productos que bajaban por los ríos Stir y Aver. Si bien el comercio de bienes de consumo era la principal fuente de ganancias, la venta y transporte de armas siguió siendo parte importante de su cartera[5]; de la misma manera la familia siguió contratando y alquilando mercenarios; si bien este es un tema importante, lo retomare más adelante en profundidad, basta decir por ahora que este tipo de negocios no fue ajeno durante estos 300 años de historia y que más de un von Heinsmark ha pisado un campo de batalla.

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De la misma forma como otros señores feudales hacen, los von Heinsmark tiene que mantener guarniciones pagadas y entrenadas en tiempos de paz y deben poder levantar un ejército en tiempos de guerra[6]. Siguiendo estas obligaciones el castillo Van Kempen tiene como guarnición permanente a las Espadas del Talabec y a los Tiro Certero de Kiener, Adicional a estas tropas, otros regimientos de arcabuceros, alabarderos y milicias, están desperdigados por diferentes fortalezas en la regiones adyacentes y pueden ser convocados en caso de necesitar una fuerza de combate superior.

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Los mercenarios

Como es bien sabido las tierras del imperio son peligrosas, todo comerciante honesto sabe que la mejor manera de asegurar sus mercancías contra ladrones y otras cosas perores es contratando compañías armadas y estableciendo puntos fortificados donde las caravanas o los navíos puedan repostar y descansar bajo la seguridad de muros de piedra. Más también la historia del imperio esta llena de guerras y enfrentamientos de la más diversa índole; por estas razones las compañías de mercenarios no son inusuales dentro de las provincias que componen nuestra tierra[7].

Los Heinsmark han mantenido líneas directas con muchas de las ciudades tileanas, desde donde comercian con cada rincón del mundo y también por medio de las cuales contratan mercenarios, sea tanto para su servicio como para expediciones y guerras ajenas. Esta cercanía a dicho tipo de tropas ha fomentado dentro de la familia un ala militar que se ha ido desarrollando desde que el Barón Otto von Heinsmark, bisabuelo del actual barón, fue admitido en la orden de los Caballeros Pantera[8].

Desde ese entonces varios de los miembros de la familia Heinsmark han pertenecido a dicha orden destacándose el actual señor de la casa Gustav von Heinsmark. Si bien ni ha cumplido los 30, este joven noble ya se ha ganado sus laureles, literalmente, durante la última gran guerra contra el caos, también durante la misma le fue concedida la gracia de portar una reliquia del héroe imperial Frederick Baltzer[9]. Al final de la guerra el barón Gustav fue ascendido a Gran Maestre de la orden, con mando sobre la fortaleza de Talabheim. En un detalle curioso en el castillo familiar, castillo Van Kempen, existe una torre con guarnición permanente de caballeros pantera, esta pequeña fuerza estaba bajo comando directo del Barón y es usual que lo acompañen como guardaespaldas durante sus combates.

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Por último vale agregar que las muchas compañías de mercenarios guardan un profundo respeto por esta familia. Su reputación como buenos patrones y excelentes generales ha favorecido la contratación incluso para las más arriesgadas campañas. Hasta el momento la compañía que mas aprecio ha mostrado por los von Heinsmark son los venatores de Marmalodi, estos caballeros originarios de Verezzo han servido a la familia por más de 100 años siempre respetando los acuerdos establecidos por los antepasados[10]. Si bien la compañía tiene su base en Tilea, siempre un pequeño número guarda la cámara acorazada del castillo Van Kempen, debido a esta labor los Heinsmark los han equipado con armaduras de placas imperiales y los mercenarios han reemplazado sus lanzas de caballería por armas a dos manos, su función se puede asemejar a la de los grandes espaderos, mas en el campo de batalla forman como una unidad de caballería.

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La magia

Aunque este tema parecería que se sale de los objetivos del presente libro, en este caso es importante mencionarlo. Si bien la magia y el comercio no tienden a juntarse de manera clara, los von Heinsmark dentro de sus redes de comercio han logrado los contactos necesarios para importar de manera controlada ingredientes y componentes para practicar la hechicería. Poco se sabe de los encargados de esta tarea, pero se tiene constancia de que por lo menos un hermano del barón practica la magia y es un gran hechicero.

Negocios actuales

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Para terminar este capítulo expondré la última aventura comercial de los von Heinsmark. Hace poco un pequeño ejército que comprendía la guarnición del castillo, los señores, un tren de artillería de Nuln y a un curioso personaje abordaron uno de los buques acorazados y zarparon con rumbo desconocido. Por mis averiguaciones entre los comerciantes, compraron gran cantidad de pólvora, alimentos y otros objetos necesarios para una campaña de exploración. Pareciera que la expedición es comercial, aunque la falta de mercancías hace pensar más bien en una campaña de saqueo. Como nota curiosa, también contrataron a un sacerdote guerrero y si bien a dichos personajes es habitual que los sigan los flagelantes, según fuentes de confiables testigos al ejercito solo lo acompaña uno de estos, que según otros testigos es quien parece estar guiando la expedición.


Sin mucho más que conjeturar. Cierro esta primera versión de este capítulo. Esperare a tener noticias de la expedición para poder concluirlo debidamente.

[1] Cadadotti, Francisco. Memorias de Aventurero: el viaje a Lustria. Editorial Waldenhoff. Altdorf. 2035.

[2] En su libro Vinogradoff hace un excelente recuento de las líneas nobles mas recientes. En posteriores ediciones también incluye los linajes desaparecidos y los que los reemplazaron. Así también el texto de Köler presenta una disertación profunda y documentada sobre las familias comerciantes de Altdorf y Nuln. La falencia de estos textos se encuentra en lo limitado de su análisis y el sesgo que presentan, se nota en varios casos el favoritismo hacia uno que otro linaje.

[3] Verriest. Anales de la guerra en el norte. Nuln. 2330. La versión original incluye ilustraciones de las casa más importantes que tomaron parte en la lucha junto a Magnus el piadoso.

[4] Archivo de comercio de la compañía von Heinsmark. Tomo 1 y 2.

[5] Granitoblanco. El comercio con humanos. Guía Práctica. Barak-Varr. 1768.

[6] Mandatos y edictos Imperiales. Legislación actualizada. Altdorf. 1754.

[7] Bloch. A capa y espada. El mercenario imperial. Editorial Grifo Dorado. Marienburg. 2467. Véase también. Lefebvre. Análisis comentado del papel de las compañías de mercenarios en las guerras contra el caos. Una visión comparada. Altdorf. 2523

[8] Rosenhagen. Panteras del Imperio. Breve recuento anecdótico - histórica del ilustre desempeño de los caballeros pantera los últimos 100 años. Orden de los caballeros Pantera. Talabheim.

[9] Volkmar.

[10] Von Heinsmark, Otto. Diario. Archivo familiar de los von Heinsmark.

3 comentarios:

  1. huich este me gusto mucho mucho, pero no esta el autor, es de poncho? o de diego? esta muy bacano y los pie de pagina le dan la sensacion de realismo.

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  2. Es de Poncho... y si, bastante bueno, también fue mi personal favorito

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Gracias por sus comentarios! Un flagelante ya ha sido despachado para enseñarle el camino a los calabozos.